lunes, 22 de agosto de 2011

OTAL: Una mirada al pasado

OTAL:
Una mirada al pasado.



Según el INE en España hay algo más  de 2.600 pueblos abandonados. Otal es uno más, escondido en la Sierra de Escartín, tras el puerto de Cotefablo. La aproximación al pueblo es penosa, por senda. No hay pista y eso es precisamente lo que ha permitido que este lugar permanezca inalterado durante casi 40 años.

La iglesia, de origen románico, nos cuenta que aquí ya poblaban en el siglo XI; pasados los años, en 1495 se contaban 8 fuegos y casi 500 años después, en 1970, moraban sus casas 4 personas.

Llegamos al pueblo entre terrazas y bancales. Toda una ladera de la montaña aterrazada llena de pequeñas cabañas.





La iglesia, consagrada a San Miguel según unas fuentes o al Nacimiento de Jesús según otras, permanece abierta. Su interior, sucio por la entrada de vacas, pretende mantener su función sacra con una pequeña tabla de la Virgen puesta en el altar, rodeada de flores de plástico y una pila de agua bendita llena de tierra y piedras.

El exterior presenta un abside románico de sillarejos, levantado a soga y tizón, con arquillos ciegos y un acabado con modillones. El cementerio, junto a él, ha cedido parte de sus muros para enterramientos de lugareños.




Y el pueblo, con sus calles desiertas, sus chimeneas y espantabrujas, sus arcos, sus ventanas.... 










Tan sólo una casa parece habitada. Es la casa O Royo. Una sorpresa para los que la visitan.








Sus nuevos habitantes, disfrutan del pueblo, como otros lo hicieron antaño.



Caminar por este pueblo deshabitado ha sido una experiencia enriquecedora que me ha dado una medida de lo que somos. Envuelto en el silencio de sus calles, roto únicamente por el sonido de las vacas que deambulaban entre sus ruinas, uno se siente más cercano a estas montañas y a sus gentes.

1 comentario:

  1. Muy bonito y emotivo tu reportaje. Yo lo conocí vivo. Es el pueblo de mi madre. ¡Ya no es el mismo! J.M.S.S.

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